Haz una prueba, coge dos cucharadas de harina blanca y échale un pelín de agua, forma un engrudo y con dos dedos estíralo para que veas lo que luego va a pasar dentro de tu estómago.

Técnicamente lo que ocurre en tu intestino y en tu estómago cuando comes harina refinada es que se te hace bola, una especie de engrudo que se pega a las paredes gastrointestinales creando una capa casi impermeable de mucosidad y suciedad que tiene lo siguientes efectos:

  1. No te deja absorber bien los nutrientes “buenos”
  2. Te empacha y ensucia el proceso digestivo, con lo que te hinchas
  3. Al absorberse muy rápidamente  (ya que se les ha robado la fibra que ralentizaría el proceso) se convierten en glucosa…¿a que sabes lo que pasa después?
  4. En muchos casos produce una reacción alérgica en el organismo que se manifiesta en dolores articulares.

Las harinas refinadas no tienen valor nutritivo, de hecho si lo piensas, le han quitado lo bueno, que es la cáscara del cereal, el salvado, y el germen, que es donde se almacena todo el valor nutricional, donde están la fibra, las vitaminas y los minerales necesarios para la vida…luego se venden estos excedentes como elementos nutricionales aislados preciados, cuando en realidad venían con el cereal…de locos.

Cuanto más blanca, peor ya que, como ocurre con el azúcar, para blanquearla se usan aditivos químicos como el óxido de cloro que es literalmente nocivo en grandes cantidades…¡¡y se la damos a los niños!! (pensad que al ganado se le engorda con harina!).

Las harinas refinadas se usan en la repostería moderna casi en todo. Como ejemplo, esos dulces de diseño que tanto nos entran por el ojo, pero que si viéramos por un microscopio los estragos que causan en nuestro cuerpo, las dejaríamos de consumir en el acto y encauzaríamos a nuestros hijos hacia otra dirección.

La mejor opción: Sustitúyelas desde ya por harina integral, pasta, fideos, cous cous, etc todo integral….El cambio en tu vida va a ser sensacional.

Empieza a leer las etiquetas de todos los productos que consumas desde ahora. Está la cosa para no fiarse de la industria alimentaria y tenemos que poner conciencia en lo que ingerimos.

 

Para que veas que hay vida más allá de las harinas refinadas te propongo una receta que te ayudará a sustituir la harina que tomabas hasta ahora.

 

Pasta integral al pesto

Esta pasta puedes comprarla en herbolarios, tiendas de venta de productos bio y muchas grandes superficies, es fácil de encontrar.

Hierve la pasta en agua con un poco de sal (el tiempo de cocción es ligeramente superior al de la pasta tradicional)

Ingredientes para el pesto : Albahaca, piñones, aceite de oliva, sal, medio diente de ajo, un trozo de queso parmesano, un chorrito de limón, todo batido con la minipimer.

Escurre la pasta y sírvela con la salsa, está deliciosa.

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Codirectora de Comienzo hoy. Documentalista inquieta con muchas ganas de compartir contigo mi experiencia en una nueva manera de vivir con más energía y bienestar. Si la vida está hecha de cambios y movimiento ¿por qué no vas a cambiar tú? Este es tu momento, grita ahora ¡COMIENZO HOY!

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